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Capítulo XX: El OBQPUG* SABE Brunilda, toda ella ángulos e intersecciones, observa a través de la pantalla a Isabel que, asustada por la vehemencia de Federico, huye de casa en plena noche llevando con ella inadvertidamente el OBQPUG, y que caminando sin rumbo reflexiona sobre los últimos acontecimientos. Una mosca robot de la Megacorporación sigue sus pasos. Tras doce minutos treinta y siete segundos caminando, Isabel se detiene al comprobar que ha caminado en círculo y tiene otra vez a la vista la casa. Federico la espera en la entrada bajo la luz del porche. Isabel duda, retrocede unos pasos, pero decide volver, hablar con Federico, aclararlo todo. Cuando llega a la casa sube los escalones del porche y pasa junto a Federico en silencio. A la derecha de la puerta de entrada, junto a las escaleras que llevan al segundo piso de la casa hay un viejo palanganero que ha sido reconvertido en mueble para el recibidor, la vieja y algo desportillada palangana de porcelana está rellena de flores secas y especias y cubierta con un cristal circular del mismo diámetro que la palangana. Isabel, deposita sobre el cristal el OBQPUG, y se vuelve hacia Federico, que aún permanece en el exterior. - Federico, - dice - tenemos que hablar. Federico entra en casa, Isabel comienza a hablar, pide explicaciones sobre lo que ha pasado, al tiempo que intenta dar su visión de como han llegado a ese punto, pero Federico la interrumpe impaciente, imbuido de la idea de que que la civilización y su forma de vida es un mal y que la felicidad viene dada siguiendo una vida simple y concorde con la naturaleza en la que el hombre lleva en sí mismo los elementos para ser feliz despreciando las riquezas y cualquier forma de preocupación material, decide sabotear el proyecto Lúmina, lo que revela a Isabel que, asustada por su vehemencia, huye de casa en plena noche llevando con ella inadvertidamente el OBQPUG. - Alto, ahí, retrocede la grabación - Brunilda se tensa, e impaciente aparta a la C.R.I.S.T.I. que manejaba el terminal y se sienta ante los controles. Hace que la grabación vuelva al punto exacto en el que Isabel coge inadvertidamente el OBQPUG. En ese instante la mosca robot ha girado tomando un primer plano de su cabeza justo encima del codo izquierdo de Isabel, la mosca enfoca al OBQPUG, y el OBQPUG mira a la mosca. Brunilda comprueba la tabla de tiempos del informe de misión. - Ahí fue cuando perdimos el control de la mosca, el OBQPUG la detectó y la integró en el mismo bucle de ese universo. Brunilda revisó los datos de los sensores de la mosca robot, ahora estaba convencida de que eran correctos pese a que la masa indicada para el OBQPUG bastaría para colapsar el espacio a su alrededor y transformarlo en un agujero negro. - Tiene voluntad, es consciente, y no está encerrado en el bucle puesto que es capaz de percibir objetos ajenos a esa realidad e interactuar con ellos. El OBQUPUG sabe. Brunilda mira a los ojos del OBQUPUG preguntándose si le está devolviendo la mirada.
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Mientras tanto, en los laboratorios de infinitas fundaciones términus, infinitos hombres banales, las abominables creaciones genéticas de las perturbadas mentes de infinitas Margaritas, escapan al control de sus infinitos guardianes.
* Objeto Biológico Que Parece Una Gallina |
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Continuará...
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